Toda esta estructura tiene algo en común: cada dependencia, cada división y cada integrante cumple una función dentro de una misma institución. Oficiales y suboficiales, desde sus diferentes lugares de trabajo y con los recursos disponibles, forman parte de una misma misión: acompañar, prevenir, asistir y responder ante las necesidades de la comunidad. Porque detrás de cada llamado, cada denuncia, cada procedimiento, cada charla en una escuela o cada intervención ante una emergencia, existe una historia humana que necesita ser atendida. Y así como la Policía acompaña a los vecinos de Leandro N. Alem, también reconoce el acompañamiento que ha recibido de la propia comunidad a lo largo de los años. Desde aquellos primeros pobladores que colaboraron para hacer posible las primeras dependencias, hasta los vecinos que actualmente brindan su confianza y colaboración, la historia de la Policía y la historia de Leandro N. Alem se encuentran profundamente unidas. 100 años de Leandro N. Alem. Una comunidad que creció. Una Policía que creció con ella. Y una historia que continúa escribiéndose entre todos.