Un capítulo aparte merecen las personas e instituciones que, a lo largo de aquel primer año, brindaron generosamente su apoyo y realizaron valiosos aportes para acompañar el crecimiento de la escuela y contribuir al bienestar de nuestros alumnos. El BOL N° 50 cedió parte de sus instalaciones para hacer posible el inicio de las actividades. El Centro Cultural Germano Argentino y la Fundación Vida realizaron importantes aportes institucionales, mientras que la Escuela N° 62 y la Parroquia Santa Teresita facilitaron el mobiliario necesario para comenzar. La Municipalidad de Leandro N. Alem colaboró poniendo a disposición camiones para el traslado de muebles, además del equipo de sonido, a través del sonidista municipal, Sr. Sergio Sosa, para la realización de la velada artística. También aportó materiales destinados a la construcción del pedestal del mástil. El Sr. Samuel Giménez realizó la donación de la Bandera de Ceremonias Argentina, mientras que el entonces Ministro de Educación, Lic. Hugo Passalacqua, hizo entrega de las banderas destinadas al izamiento diario. La Sra. Sara Gauvry contribuyó con la compra de los primeros libros para la biblioteca escolar y donó numerosos ejemplares destinados a docentes y alumnos. Por su parte, el Sr. José Espíndola y su familia dedicaron su tiempo y esfuerzo al armado e instalación del mástil. La CELA donó un poste jirafa de luz que fue adaptado y utilizado como mástil. El Rotary Club Filial Alem aportó la Bandera de Ceremonias de Misiones, enriqueciendo así los símbolos que acompañarían la vida institucional. También fue fundamental el compromiso de los padres y madres de la comunidad educativa, quienes colaboraron activamente con la cooperadora escolar y realizaron tareas de limpieza para suplir, en aquellos primeros tiempos, la falta de personal de servicio. Cada uno de estos aportes, grandes o pequeños, fue parte fundamental de la construcción de nuestra escuela. Detrás de cada donación, cada trabajo y cada gesto de solidaridad hubo personas que creyeron en este proyecto y decidieron acompañarlo. A todos ellos, alumnos y docentes de la Escuela N° 883 les decimos, con profundo agradecimiento: ¡muchas gracias por ser parte de nuestros primeros pasos! ❤️