La historia de la Policía en Leandro N. Alem está estrechamente ligada al crecimiento y desarrollo de la localidad. A comienzos del siglo XX, con la apertura de la picada que unía San Javier con Cerro Corá, comenzaron a instalarse los primeros pobladores en esta zona, dando origen al crecimiento de la comunidad. Con el paso de los años, y ante el aumento de la población, surgió la necesidad de contar con presencia policial permanente que brindara seguridad y acompañara el desarrollo de la colonia. Según los testimonios de antiguos pobladores, fue Enrique Carlos Mecking quien gestionó la instalación del primer destacamento policial en la zona. En 1917 se habilitó un pequeño destacamento ubicado en el kilómetro 40, en un predio perteneciente a Narcisa I. Sartori, en las proximidades de lo que actualmente es la intersección de las Rutas Nacional y Provincial N.º 4. La dependencia consistía en una humilde construcción de madera, barro y techo de paja, y dependía inicialmente de la Comisaría de Bonpland. El primer encargado del destacamento fue el sargento Villalba. Posteriormente prestaron servicio allí distintos integrantes de la fuerza, acompañando los primeros años de crecimiento de la comunidad. Uno de los hechos más significativos de aquellos comienzos ocurrió el 7 de diciembre de 1920, cuando el agente Bonifacio Meza perdió la vida durante un procedimiento. De acuerdo con los registros históricos de la institución, fue el primer mártir de la Policía de lo que entonces era conocido como Mecking, hoy Leandro N. Alem. El nacimiento de la Comisaría En 1922, Enrique Carlos Mecking volvió a impulsar el crecimiento de la institución y solicitó que el destacamento fuera elevado a la categoría de Comisaría. Para hacerlo posible, donó un terreno de su chacra y, con la colaboración de los vecinos, se construyó el primer edificio destinado a la nueva dependencia policial. Ese mismo año, el destacamento fue elevado oficialmente a la categoría de Comisaría, independizándose de la dependencia de Bonpland y trasladándose a su nuevo emplazamiento. La primera sede era una sencilla construcción de madera, de aproximadamente 10 por 8 metros. Años más tarde, en 1935, se inauguró un nuevo edificio de material, que permitió mejorar las condiciones de funcionamiento de la dependencia. Finalmente, en 1955, la Comisaría pasó a funcionar en el edificio que ocupa actualmente, consolidándose como una institución fundamental para la comunidad. Una historia construida junto a la comunidad Desde aquellos primeros años, la Policía acompañó el crecimiento de Leandro N. Alem, atravesando distintas etapas y generaciones de hombres y mujeres que dedicaron su labor al servicio de la comunidad. La historia de la institución también refleja el compromiso de los propios vecinos, quienes desde los comienzos colaboraron para hacer posible la construcción y el funcionamiento de las primeras dependencias policiales. A lo largo de estos 100 años, la Policía de Leandro N. Alem fue creciendo y transformándose junto con la ciudad, manteniendo como propósito fundamental la prevención, la seguridad y el servicio a la comunidad. La Policía de Leandro N. Alem, una institución que creció junto a la comunidad Desde aquella primera presencia policial de 1917 hasta la actualidad, el crecimiento de Leandro N. Alem estuvo acompañado por la expansión de su estructura de seguridad. A medida que la ciudad creció y aparecieron nuevas necesidades, fueron incorporándose dependencias y especialidades que permitieron ampliar y fortalecer el servicio a los vecinos.